Pocas veces en la vida podemos comprar una casa nueva o mudarnos al lugar que deseamos, pero hacer reforma está al alcance de todos si ahorramos algo de dinero o sacamos un crédito y planificamos diferentes etapas. Puedes ir reformando cada ambiente poco a poco y renovar tu hogar en un proceso de meses o incluso años.

Reformar es un arte que puede sorprendernos: más de una vez nos cuesta creer el antes y después de un baño, una cocina o un dormitorio tras una reforma. Ya sea para modernizar una casa, para cambiar un estilo o para arreglar roturas o deterioros, con una buena planificación podemos renovar totalmente nuestro hogar.

 

¿Cómo reformar una casa?

Si eres de las personas que heredaste una propiedad antigua o solamente quieres renovar tus espacios, no te preocupes: que por más que los espacios se vean mal todo se puede reformar.

Lo que tienes que hacer para planificar una reforma es evaluar con tiempo qué es lo que quieres hacer, pedir presupuestos y preguntar qué tipo de obra demanda y cuántas semanas o meses de trabajo supone cada actualización. Son tres cuestiones claves que, bien analizadas, previenen errores y gastos innecesarios.

 

Si tú estas pensando en reformas económicas y sencillas, los presupuestos son menos costosos y los tiempos de obras muchos más reducidos. Pero más de una vez subestimamos esos tiempos y las cosas no salen como esperamos.

Lo más importante es asumir que un cambio siempre es para mejor, pero tú debes saber tus prioridades para saber con exactitud que quieres reformar, ya que algunas de ellas pueden ser muy costosas. Pero hay muchas maneras de poder gastar menos si planificas las cosas de tal forma que tu sepas que quieres reformar y cuál es la inversión total. A partir de ello, ya tienes que ponerte “manos a la obra” para que todo salga de manera perfecta.

Y si ya te has decido a renovar tu casa, igual te interesaría alquilar un trastero mientras dure tu reforma.